Manos . Fundacion ami

Nuestro hogar

Juntos desde el 2003
desde 2003

“Nuestro Hogar” fue aprobado legalmente el 05 de mayo de 2003, por el entonces Ministerio de Bienestar Social, hoy MIES.

NUESTRA HISTORIA

Fundación AMI se creó con el objetivo de demostrar en la vida práctica y a la luz de múltiples investigaciones sobre la naturaleza y el desarrollo humano,  que si es posible tratar al niño con delicadeza, amor incondicional y respeto, y posicionarlo como lo que es, “una legítima persona”, con necesidades, sentimientos, capacidades, gusto y ritmo propio.

Partimos de la consideración, que todos los niños, sin distinción alguna, son merecedores de un trato fino y amoroso y que los adultos tenemos la responsabilidad de crear las condiciones apropiadas para su desarrollo pleno.

 Comenzó su funcionamiento en la Provincia de Pichincha, Parroquia de Pifo, Vía Interoceánica a 25 Km de Quito, en una finca agrícola.

Creamos ambientes minuciosamente concebidos, tanto a nivel arquitectónico como  psico social pedagógico y rodeados de naturaleza,  para la satisfacción de necesidades auténticas de niños y niñas de 0 a 4 años en situación de abandono, abuso, maltrato, discapacidad y enfermedad. 

Nos propusimos dar atención a doce niños, con 9 cuidadoras, además de su Directora, Trabajadora Social,  Equipo administrativo y Abogado. 

Desde un inicio,  nos ocupamos con mucho interés en las familias de los niños y sus procesos.

Los niños fueron remitidos por la Cruz Roja Ecuatoriana, por Hospitales y Centros de Salud, por Instituciones,  por pobladores, en algunos casos, por los mismos padres y también directamente por los Juzgados.

El ingreso y la salida  de los niños de “Nuestro Hogar” siguió los protocolos legalmente establecidos por los  Juzgados de Niñez y Adolescencia, máxima autoridad en esta materia.

El personal de atención a los niños estuvo y continúa siendo capacitado por la Dirección Psico-pedagógica de la Fundación.  Con un proceso previo de preparación  antes de comenzar a atender a los niños,  el personal siguió una capacitación constante de acuerdo a un currículum establecido por la Institución,  de manera viva y pertinente.

Cuiadora con niña y mandiles - Fundacion Ami
Desde su llegada garantizamos a los niños mucho afecto y cuidados atentos y les ofrecimos buscar a su familia.

Motivados por un real interés en la seguridad emocional del niño, algunos miembros de la Fundación desarrollamos capacidades detectivescas (de investigacion) y así pudimos dar información a la DINAPEN  o acompañarla en dar con el paradero de familiares,  de la mayoría de los niños.

Las familias fueron buscadas con el afán de informarles dónde se encontraba el niño y para que él conozca sus raíces, ¡factor tan importante en la constitución de su identidad!. 

Las familias que recuperaron a los niños, fueron las que realmente pudieron  entrar en un franco  proceso  personal y demostrar, en primer lugar al niño y  a los personeros de la Fundación y luego a las Autoridades, que habían desarrollado el  interés y la capacidad necesaria para ocuparse adecuadamente del niño. Lograron este propósito no solo los padres biológicos sino también la familia ampliada.

En los casos de no haber encontrado a la familia biológica del niño, seguimos los procedimientos legales primeramente en los Juzgados de Niñez y Adolescencia y en las Unidades Técnicas de Adopciones,  para la  obtención de la Declaratoria de Adoptabilidad del niño y posteriormente en  en las Unidades Técnicas de Adopciones.

Las familias pudieron visitar a los niños en cualquier día de la semana, incluídos sábados y domingos y gozaron de  nuestro acompañamiento  en procesos personales y preparatorios para la reinserción familiar o la adopción. 

Estaba muy claro para AMI, que el éxito de la reinserción del niño en su hogar o en su proceso de adopción,  dependía no solo del interés desarrollado por los padres o familiares en el niño,  sino también del compromiso serio y responsable de la Fundación en un acompañamiento profesional, iniciado en las visitas de la familia al niño en la Institución y luego en casa, frente a los nuevos desafíos inherentes al mutuo descubrimiento de personalidades con intereses  y vivencias diferentes.

Una vez que salieron los niños con sus familias, continuamos visitándoles, con el debido respeto al nuevo estado familiar y sus decisiones.  Hemos sido un recurso muy importante, frente a ciertas dificultades que  aquejaron a  las familias. Entre ellas, la discriminación  de que fueron objeto algunos niños en estableciemientos educativos, por el hecho de haber pasado temporalmente en Institución.

Por otra parte, las políticas gubernamentales de esos años en torno a la Infancia y de manera especial en lo referente a la Infancia desprotegida, como la eliminación de Organismos de Protección de Derechos de Niños Niñas y Adolescentes, la censura a las Instituciones de Acogida, la inestabilidad del Sistema Judicial, la poca importancia en las resoluciones legales de cada niño en Institución y los interminables trámites para concluir procesos, llevaron a Fundación AMI a tomar la triste y difícil decisión de dar por terminado el Programa “Nuestro Hogar” en septiembre de 2015.
De ahí en adelante, los niños que vivieron en “Nuestro Hogar” y sus familias han sido invitados el primer sábado de marzo de cada año a la fiesta que les dedica la Fundación por el gusto de encontrarnos y pasar momentos de alegría e intercambio, siempre con la presentación de un programa gastronómico y cultural. ¡Felizmente, en 2020, justo pocos días antes del confinamiento a causa del covid 19, pudimos reunirnos!

Una Trabajadora Social se encarga del acompañamiento al proceso de los niños y sus familia hasta la mayoría de edad de los niños .